PARÍS.- El Gobierno francés ha convocado a Jack Lang, antiguo ministro de Cultura y de Educación,
mientras crecen las voces que piden su dimisión como presidente del
Instituto del Mundo Árabe de París, algo que este político socialista
descarta pese a verse salpicado por los últimos papeles de Jeffrey Epstein divulgados por la Justicia estadounidense.
Objeto de fuertes críticas desde que se revelaron sus vínculos de relación y negocios con Jeffrey Epstein,
Jack Lang ha sido convocado al Ministerio de Asuntos Exteriores, a
petición de su titular Jean-Noël Barrot, indicó esta noche el propio
departamento.
El presidente francés, Emmanuel Macron, consideró por su
parte que el exministro
de Cultura debería «reflexionar sobre la institución» del Instituto del
Mundo Árabe, según dijeron fuentes cercanas al jefe de Estado a medios
franceses, dado que las peticiones de dimisión se han multiplicado en
los últimos días.
Citado en múltiples correos electrónicos presentes en los tres millones de nuevos documentos hechos públicos el 30 de enero por el Departamento de Justicia estadounidense,
Lang afirmó no haber tenido «nunca» conocimiento de los antecedentes
penales del empresario en el momento de su relación, pese a que cuando
se conocieron ya había sido condenado por prostitución de menores.
Lang, de 86 años, insistió esta semana en que «ni un céntimo» del dinero de Epstein acabó en su «bolsillo» ni en el de su hija Caroline, que el lunes sí anunció que dimitía como delegada general del Sindicato de la Producción Independiente.
Interrogado sobre el hecho de que su nombre, como el de su hija Caroline, figuraban en los estatutos una sociedad domiciliada en un paraíso fiscal creada por Epstein, y que tenía 1,4 millones de euros
aseguró que se enteró con la publicación de esta nueva serie de
documentos sobre el magnate, que se suicidó en prisión en 2019.
Sí que
estaba al corriente de que Epstein había puesto cerca de 58.000 dólares en una asociación creada por el entorno de Lang para hacer una película sobre su labor en los gobiernos del presidente socialista francés François Mitterrand en los años 1980 y 1990.
De hecho, admitió que fue él quien pidió al productor y financiero que
pusiera dinero para esa película, que está «casi terminada».
A su
juicio, ni eso ni su «ingenuidad» sobre Epstein justifican su dimisión
del Instituto del Mundo Árabe, un organismo oficial francés que busca
promocionar la cultura de los países del mundo árabe.
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