WASHINGTON.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha subrayado este lunes
que no firmará un acuerdo con Irán que no sea "grande y significativo" y
ha incidido en que "será exactamente lo contrario" del histórico pacto
nuclear firmado con Teherán en 2015, que Washington abandonó
unilateralmente en 2018 durante su primer mandato.
"El acuerdo con Irán será uno grande o significativo, o no habrá
acuerdo. Será exactamente lo contrario del desastre que supuso el Plan
de Acción Integral Conjunto --nombre oficial del acuerdo de 2015--
negociado por la fallida Administración Obama, que supuso un camino
directo y abierto para Irán hacia las armas nucleares. No, no alcanzo
acuerdos como ese", ha manifestado en un mensaje en redes sociales.
Así, ha cargado contra los demócratas que están criticando el posible
pacto y que "no saben nada del acuerdo potencial" que se negocia con
Irán, "cosas que ni siquiera se han negociado aún". Trump ha afirmado
que el Partido Demócrata "ha perdido el rumbo" y "critica constantemente
cada una de las fantásticas victorias" que logra el inquilino de la
Casa Blanca.
Poco después, ha incidido en que "las
negociaciones con la República de Irán marchan bien" y ha reiterado que
"solo será un gran acuerdo para todos, o no habrá acuerdo y será una
vuelta al frente del batalla y los disparos, pero más intenso y con más
firmeza que antes". "Nadie quiere eso", ha subrayado.
El
mandatario ha desvelado que durante sus conversaciones del sábado con
líderes de Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos (EAU), Qatar, Pakistán,
Turquía, Egipto, Jordania y Bahréin trasladó a estos países que "debería
ser obligatorio que estos países, como mínimo, se sumen de forma
simultánea a los 'Acuerdos de Abraham'", en referencia a un
reconocimiento a Israel.
"Los países sobre los que se ha
discutido son Arabia Saudí, EAU, Qatar, Pakistán, Turquía, Egipto,
Jordania y Bahréin", ha especificado. EAU y Bahréin ya firmaron los
'Acuerdos de Abraham' en 2020, mientras que Egipto y Jordania firmaron
acuerdos de paz en 1979 y 1994, respectivamente.
En este
sentido, ha reconocido que "es posible que uno o dos tengan razones para
no hacerlo, y eso sería aceptable, pero la mayoría deben estar
preparados, tener voluntad y ser capaces de hacer que este acuerdo con
Irán se convierta en un acontecimiento más histórico de lo que sería de
otra forma".
"Los 'Acuerdos de Abraham' han demostrado ser,
para los países implicados --a los que se suman Marruecos, Kazajistán y
Sudán, que sin embargo no ha llegado a ratificar su entrada--, un
impulso a nivel financiero, económico y social, incluso durante este
periodo de conflicto y guerra, durante el que los miembros actuales no
han sugerido su salida ni se han dado una pausa", ha argumentado el jefe
de la Casa Blanca.
"La razón para ello es que los 'Acuerdos de
Abraham' han sido geniales para ellos, y lo serán aún más para todos,
trayendo verdadero poder, fuerza y paz a Oriente Próximo por primera vez
en 5.000 años. Será un documento respetado como ningún otro firmado
anteriormente en cualquier lugar del mundo", ha esgrimido.
Trump ha hecho hincapié en que una normalización de relaciones de
este tipo "tendrá un nivel de importancia y prestigio incomparables" y
ha adelantado que debería arrancar con la firma "inmediata" por parte de
Arabia Saudí y Qatar.
"Si no lo hacen, no deberían formar parte de este
acuerdo, ya que demuestra mala intención", ha puntualizado, al tiempo
que ha abierto la puerta a que también Irán se sume a los acuerdos, algo
rechazado de plano por Teherán en numerosas ocasiones.
"Eso
sería especial", ha destacado el inquilino de la Casa Blanca, que ha
insistido en que "sería el acuerdo más importante que cualquiera de
estos países grandes, pero siempre en conflicto, han firmado hasta
ahora".
"Nada en el pasado o el futuro lo superaría. Por ello, pido que
de forma obligatoria todos los países firmen inmediatamente los
'Acuerdos de Abraham' que, si Irán firma este acuerdo conmigo, sería un
honor que sean parte de esta inigualable coalición mundial", ha
señalado.
"Oriente Próximo sería una región unida, poderosa y
económicamente fuerte, como tal vez ninguna otra en el mundo. Por medio
de este mensaje, solicito a mis representantes que inicien y completen
con éxito el proceso de adhesión de estos países a los ya históricos
'Acuerdos de Abraham'", ha zanjado, sin que por ahora haya reacciones
oficiales por parte de los países mencionados por Trump.
Hasta
la fecha, estos países han rechazado frontalmente sumarse a los
'Acuerdos de Abraham' y solo algunos, como Arabia Saudí, han señalado
que únicamente lo harían después de que se materialice el Estado
palestino a través de unas negociaciones fundamentadas en la solución de
dos Estados --con las fronteras de 1967 y Jerusalén Este como capital
palestina--, algo rechazado por Israel.
El propio Trump aseguró
el domingo que las conversaciones con Irán siguen progresando
adecuadamente con vistas a la posible firma de un acuerdo "de
principios", si bien avisó de que en ningún caso firmará un acuerdo a
todo correr porque "ambas partes deben tomarse su tiempo y hacer las
cosas bien".
Por su parte, el presidente de Irán, Masud
Pezeshkian, esgrimió que cualquier acuerdo que se alcance deberá recibir
el visto bueno del líder supremo iraní, Mojtaba Jamenei, al tiempo que
insistió en que Teherán no renunciará a su "derecho" a desarrollar
tecnología nuclear.
Estados Unidos e Irán están sumidos en un
proceso de diálogo, si bien las diferencias en las posturas han impedido
hasta ahora la celebración de una segunda reunión en Islamabad, que
acogió un primer cara a cara tras el acuerdo de alto el fuego pactado el
8 de abril, prorrogado desde entonces sin fecha límite por parte de
Trump.