BRUSELAS.- El embajador de Rusia en Bélgica, Denis Gonchar, ha avisado a la
Unión Europa de que si mantiene sus declaraciones y acciones hostiles
contra Moscú no abrirán conversaciones directas sobre una paz negociada
en Ucrania, como el Kremlin sí mantiene en este momento a tres bandas
con Kiev y Estados Unidos en la capital de Emiratos Árabes Unidos, Abu
Dabi.
Así lo ha asegurado el diplomático ruso en una entrevista
a la agencia rusa de información Ria Nóvosti, haciéndose eco de la
creciente voluntad de Estados miembros de la Unión Europea por abrir un
diálogo directo con el Kremlin para poner fin a la invasión rusa de
Ucrania, todo ello mientras la Comisión Europea y los Veintisiete
mantienen, a ojos de Moscú, su política "hostil" y "poco constructiva".
"Temiendo quedarse al margen de la historia y fuera del proceso de
arreglo del conflicto ucraniano respaldado por la Administración de
Donald Trump, vuelven a hablar de la necesidad de dialogar con Moscú.
Surge la pregunta: ¿desde qué posiciones? Si son las mismas de hasta
ahora, entonces, con todos los respetos, no hay nada de qué hablar", ha
advertido el representante ruso.
Gochar ha lamentado que, pese a
los llamamientos de algunos países --como Francia o Italia-- a Bruselas
para designar un enviado especial para Ucrania, "el tono general de las
declaraciones y acciones" del bloque comunitario sigue siendo
"extremadamente poco constructivo y en ocasiones incluso hostil" hacia
Moscú.
Ha puesto como ejemplo la "fracasada política agresiva"
de los Veintisiete contra Moscú con su "porra sancionadora" o con los
planes de dotar a Ucrania de armamento para disuadir a Rusia de
continuar su expansión en el resto del país dirigido por Volodimir
Zelenski.
El embajador ruso en Bélgica ha proseguido diciendo
que, "por desgracia" los países de la UE han perdido la comprensión de
la diplomacia como la búsqueda de acuerdos, incluso cuando no se está de
acuerdo.
En lugar de ese "enfoque racional", ha sostenido que en
Bruselas se ha optado por "el dictado y el paternalismo" y por "la
ucranización de cualquier asunto".
Gochar también ha cargado contra la OTAN por su política
"absolutamente defectuosa y carente de perspectivas" en Ucrania, ya que
pese a haberse "dado cuenta de que no es posible infligir a Rusia una
derrota estratégica", continúan en su "obstinación" de suministrar armas
y equipos a Kiev.
Del mismo modo, se ha referido a la que ha
calificado como "la desconcertante y total ignorancia" de las causas que
llevó a Rusia a invadir Ucrania, entre ellas la posible incorporación
de Kiev a la OTAN o "la vulneración" de los derechos de los ciudadanos
rusohablantes.
Tras asegurar que el secretario general de la
OTAN, Mark Rutte, ha garantizado a Ucrania su adhesión a la alianza --no
lo ha hecho--, se ha referido a las "garantías de seguridad" para Kiev
acordadas en la reunión mantenida en enero de la Coalición de
Voluntarios, esgrimiendo que para Rusia es "absolutamente inaceptable"
el "control occidental" del país gobernado por Zelenski.
"Resultan de entrada inviables los planes de desplegar en el territorio
del país contingentes de la OTAN y armamento ofensivo, que la llamada
Coalición de Voluntarios difunde sin cesar. Es evidente que, sin una
revisión de este enfoque sin salida, la UE y la OTAN no deberían contar
con su participación en el proceso de negociación", ha añadido.
También ha acusado a la Alianza Atlántica de usar el "conflicto
interno" en Groenlandia por las pretensiones estadounidenses de la isla
perteneciente a Dinamarca para "alimentar la supuesta amenaza rusa y
china" y "como pretexto para una agresiva militarización del Ártico".
"En lugar de buscar vías de desescalada, por ejemplo en el marco del
Consejo Ártico, los miembros de la OTAN solo agravan la situación,
llamando al despliegue de contingentes y misiones y a la intensificación
de la actividad de entrenamiento y maniobras", ha analizado, recordando
que recientemente se ha iniciado la planificación para la operación
'Centinela del Ártico'.
Para el embajador ruso en Bélgica,
"todo esto es extremadamente peligroso" y puede convertir el Ártico, al
igual el Báltico, "de un espacio de paz y cooperación a un escenario de
potencial conflicto militar".
Asimismo, ha avisado de que "cualquier
intento de ignorar" los intereses de Rusia en el Ártico "no quedará sin
respuesta".