BRUSELAS/WASHINGTON.- Los aliados europeos de la OTAN y Canadá han reducido en tan solo un año cuatro puntos porcentuales su brecha de gasto en defensa con Estados Unidos, mientras que todos los miembros de la Alianza Atlántica han superado el umbral del 2% de inversión del PIB fijado en la cumbre de Gales de 2014.
Así se refleja en el informe anual publicado este jueves por el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, en el que se detalla que todos los países de la Alianza, incluido España, gastaron en 2025 al menos un 2% de su Producto Interior Bruto (PIB) en defensa, una cifra que comparten Albania, Bélgica, Canadá y Portugal, y que superan por poco Italia (2,01%), República Checa (2,01%) y Francia (2,05%).
Encabezan el gasto en defensa en el seno de la OTAN Polonia con un 4,30% de su PIB, muy cerca del 5% fijado en la cumbre de La Haya de 2025, seguido de Lituania (4%), Letonia (3,74%), Estonia (3,42%) y Dinamarca (3,34%), con un Estados Unidos que ha reducido su gasto del 3,30% al 3,19% en solo un año.
En medio están otros grandes países como Alemania, que destinó en defensa el año pasado el 2,39% de su PIB (frente al 2% del año anterior); Turquía, que ha pasado del 2,08 al 2,33%; o Reino Unido, que apenas ha aumentado tres décimas (2,31 contra el 2,28% de 2024).
España ha pasado del 1,42% del gasto del PIB de 2024 al 2% de 2025, un incremento por el que el propio Rutte ha elogiado a nuestro país por estar "realmente haciendo lo que le corresponde". Si hace dos años España gastó 22.693 millones de euros, el año pasado esa cifra aumentó hasta los 33.589.
Eso sí, nuestro país se ha reafirmado en variedad de ocasiones en su voluntad de elevar el gasto en defensa solo hasta el 2,1% de su PIB, distanciándose así del consenso del resto de Estados miembro en la cumbre de La Haya, en la que se fijó un 5% del gasto total, un 3,5% para gasto militar, y otro 1,5% adicional en infraestructuras relacionadas con la defensa.
Junto a España, el resto de aliados europeos y Canadá han elevado en conjunto su gasto en defensa hasta el punto de representar ya cuatro de cada diez euros invertidos dentro de la OTAN, reduciendo así la brecha con Estados Unidos, que ha bajado en un año su participación en la inversión total desde el 64 al 60%.
Pese a esto, las cifras de este informe anual arrojan que el PIB de Estados Unidos supone el 52% del total de la magnitud macroeconómica de toda la OTAN, frente al del resto de aliados, que suman el 48%. Ello implica que Washington estaría invirtiendo más en defensa en porcentaje de lo que lo que están haciendo los demás socios.
Tras Estados Unidos, Alemania es el segundo país que más aporta en datos totales con el 7,4% del total, seguido de Reino Unido (5,7%), Francia (4,2%), Italia (3,1%), Canadá (2,8%) y Polonia (2,7%). España se ubica como el octavo país que más aporta en términos generales a la Alianza, asumiendo un 2,3% del gasto.
En opinión del jefe de la OTAN, estas cifras "hablan por sí solas", ya que en menos de un año, la Alianza ha logrado "avances significativos" en inversión en defensa con la consecución "por primera vez" del objetivo acordado en 2014 por parte de "todos los aliados".
"La OTAN es hoy más fuerte que nunca", ha reivindicado el secretario general de la Alianza en una rueda de prensa en la sede de la organización, en la que ha detallado que el gasto en defensa de Europa y Canadá aumentó un 20% en 2025 respecto a 2024, sosteniendo que "mantener esta tendencia" será una prioridad en los próximos años.
Tras añadir que "2025 ha sido un año clave para la OTAN", Rutte ha apuntado a la necesidad de hacer ahora coincidir la demanda de los Estados miembro con la oferta de la industria de defensa de la Alianza, por lo que ha hecho un llamamiento a esta última a "aumentar la producción y la innovación", para que "puedan proporcionar lo que necesitan nuestras Fuerzas Armadas".
Será de hecho uno de los principales temas de la cumbre que la OTAN celebra en Ankara (Turquía) el próximo mes de julio, donde los Estados miembro discutirán "cómo aumentar la producción en defensa".
"Se trata de los hombres y mujeres uniformados, pero también de garantizar que dispongan de lo necesario para combatir las guerras que otros quieran librar contra nosotros", ha añadido.
Sobre el incremento en el gasto de los países europeos y Canadá con respecto a Estados Unidos, el también ex primer ministro de Países Bajos ha señalado que "durante muchísimo tiempo" no asumieron "suficiente responsabilidad" por su propia seguridad, pero que en esta ocasión ha habido "un cambio de mentalidad".
"Como europeo, me siento orgulloso de lo que estamos haciendo y de los avances logrados. Estamos invirtiendo porque es esencial para hacer frente a las amenazas a las que nos enfrentamos", ha proseguido en su explicación, señalando acto seguido a Rusia como "la amenaza más significativa y grave para la seguridad en el área euro-atlántica" en estos momentos.
Trump dice que no olvidará
Por otra parte, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha vuelto a arremeter este jueves contra los aliados de la OTAN por su falta de apoyo en el contexto de la guerra lanzada contra Irán hace casi un mes, a los que ha advertido de que Washington "no olvidará" esta falta de implicación.
"Las naciones de la OTAN no han hecho absolutamente nada para ayudar con la nación lunática, ahora militarmente diezmada, de Irán", ha insistido en un mensaje en redes sociales en el que nuevamente carga contra la OTAN después de que las naciones europeas descartaran sumarse a la misión naval propuesta por Estados Unidos para controlar el paso de Ormuz.
En este sentido, Trump ha reiterado que Washington en realidad "no necesita nada de la OTAN", aunque ha lanzado una advertencia apuntando que "nunca olvidará este momento tan importante en el tiempo".
Pese a que el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, ha defendido la "crucial" operación emprendida por Estados Unidos e Israel contra Irán, y en los primeros compases de la guerra insistió en que los países europeos mayoritariamente respaldaban a Washington, lo cierto es que Europa ha evitado en todo momento verse arrastrada a la guerra en Irán y ninguna nación europea ha dado su visto bueno a sumarse a la misión que planea Washington para el paso de Ormuz.
En este tiempo, Trump ha lanzado distintos ataques contra los aliados a los que ha llegado a tachar de "cobardes" por negarse a apoyar su propuesta de misión naval. Así denunció que "virtualmente" todos los países apoyan los objetivos del ataque a Irán pero rechazan prestar ayuda militar a Estados Unidos en el contexto bélico, una situación que ha aprovechado para reiterar sus dudas sobre la utilidad de la OTAN para Washington.
Confirma Rutte
En este sentido, el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, ha expresado su entendimiento con la "frustración" del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, con los socios europeos de la Alianza, después de que el inquilino de la Casa Blanca haya vuelto a arremeter contra ellos por su falta de apoyo en la guerra lanzada contra Irán y les haya avisado de que Washington "no olvidará" su falta de implicación.
Al mismo tiempo, el jefe de la Alianza Atlántica ha reconocido que Estados Unidos no avisó a sus socios europeos de la intervención militar iniciada el pasado 28 de febrero contra Teherán, aunque ha justificado la actitud de Trump esgrimiendo que había "una buena razón para ello", y es que quería "mantener en secreto la operación".
Así ha reaccionado al ser preguntado en una rueda de prensa desde la sede de la organización, donde ha presentado este jueves el informe anual de la OTAN, sobre las nuevas críticas del mandatario estadounidense contra socios europeos de la alianza, que en su opinión "no han hecho absolutamente nada para ayudar con la nación lunática, ahora militarmente diezmada, de Irán".
"Lo que he observado es cierta frustración por su parte con los europeos por tardar en reaccionar a sus peticiones cuando se trata de garantizar que las rutas marítimas permanezcan abiertas", ha aseverado el también ex primer ministro de Países Bajos, sin entrar a valorar las palabras del inquilino de la Casa Blanca contra otros Estados miembro de la OTAN.
En su interpretación, a los Estados europeos les está llevando tiempo organizarse para intervenir en el bloqueado estrecho de Ormuz porque Washington no avisó de su ataque a Irán, lanzado hace casi un mes. Según Rutte, había "una razón para ello", con "motivos justificados".
"Estados Unidos no pudo consultar con sus aliados para mantener en secreto la operación y, de nuevo por buenas razones, era necesario asegurarse de que nadie supiera lo que iba a ocurrir aquella mañana de sábado. Siempre existe el riesgo de que, si informas a demasiada gente, algo pueda filtrarse", ha indicado.
Rutte ha proseguido en su explicación señalando que "la buena noticia ahora es" que, "gracias al liderazgo" de Reino Unido, Francia y otros países como Italia, Alemania, Japón y Países Bajos, "ahora hay más de 30" Estados que se han comprometido a reunirse para debatir "el qué, el dónde y el cuándo" para ver cómo garantizar que las rutas marítimas permanezcan abiertas.
"Y esto responde exactamente también a la petición del presidente Trump", ha añadido sobre la iniciativa lanzada hace una semana y a la que ya se han sumado decenas de países para "contribuir a los esfuerzos" para garantizar el tránsito seguro por el estrecho de Ormuz, en plena polémica por la negativa de estos países a sumarse a la misión naval propuesta por el presidente estadounidense, Donald Trump.


