El diputado Hosein Alí Hayi Deligani, vicepresidente de una de las comisiones del Parlamento iraní, ha indicado que la propuesta, que empezará a ser considerada por el organismo legislativo a partir de la semana pasada, consta de tres puntos y ha argumentado que «llega en respuesta a la activación del mecanismo 'snapback'».
Este proyecto de ley establece el abandono del TNP, al que Irán se unió en 1970, una amenaza que ha repetido el país persa en periodos de tensiones por su programa nuclear, la última vez durante la guerra de los 12 días con Israel en junio.
El TNP compromete a los países firmantes a no desarrollar armas nucleares y ser objeto de inspecciones por parte de la agencia nuclear de la ONU.
La ley también busca detener toda negociación con Estados Unidos, y el E3, como se conoce a los tres países europeos que forman parte del acuerdo nuclear de 2015, que Washington abandonó en 2018.
Teherán y Washington mantenían negociaciones indirectas acerca del programa nuclear iraní, pero estas conversaciones se detuvieron tras el inicio de la guerra entre Israel e Irán del pasado 13 de junio, un conflicto en el que el Estado judío y Estados Unidos bombardearon instalaciones atómicas iraníes.
Al mismo tiempo, el proyecto establece la paralización de la cooperación de Irán con el Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA), algo que ya sucede desde el conflicto con el Estado judío.
La ley deberá ser aprobada por el Parlamento y recibir el visto bueno del Consejo de los Guardianes, órgano que veta las leyes, además del Consejo Supremo de Seguridad Nacional.
El E3 inició este jueves el proceso de reimposición de las sanciones –de 30 días de duración– al considerar que Irán ha incumplido de forma "clara y deliberada” el acuerdo nuclear de 2015 con acciones que tienen «graves consecuencias para su capacidad de avanzar hacia el desarrollo de un arma nuclear».
Teherán, por su parte, sostiene que fue Estados Unidos quien abandonó en 2018 el pacto que limitaba el programa nuclear iraní a cambio del levantamiento de las sanciones y reimpuso medidas punitivas, ante la pasividad de los países europeos y la Unión Europea (UE).
Tras la salida de Estados Unidos del pacto, Irán espero un año para comenzar a enriquecer uranio por encima de lo permitido en el acuerdo y ahora cuenta con 400 kilos de material al 60 %, muy por encima de lo necesario para uso civil.
Tras el anuncio europeo de ayer, el ministro iraní de Exteriores, Abás Araqchí, advirtió que responderá de «manera apropiada» a la acción que calificó de «ilegal» e «inválida».
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