PARÍS.- La extrema derecha francesa ha replicado de forma tajante este jueves que es demasiado tarde a los intentos del primer ministro, el centrista François Bayrou, de salvar su puesto y su Gobierno ofreciendo ahora una negociación sobre el contenido de los ajustes para 2026.
«No hay nada que hacer», ha declarado el vicepresidente del grupo parlamentario de la Agrupación Nacional (RN), Laurent Giacobelli, en una entrevista al canal BFMTV en la que reaccionaba a las petición de Bayrou a los partidos de la oposición a que se sienten a discutir con él cómo disminuir el déficit para no tumbarlo en la moción de confianza que él mismo ha convocado el 8 de septiembre.
Es más, Giacobelli -cuyo grupo es el más importante de la cámara baja- ha dicho que «hay que tomar el 8 de septiembre como una oportunidad» para «el fin» de la etapa de Emmanuel Macron como presidente de Francia.
«La primera solución, la mejor de las soluciones, la que esperan la mayoría de los franceses -ha subrayado-, es que Emmanuel Macron se vaya. Emmanuel Macron, que tanto mal ha hecho este país» y que «es un peligro para nuestro país, un peligro para la identidad, un peligro para la seguridad, un peligro económico. Es hora de que se vaya», pero si no lo hace, tendría que disolver la Asamblea Nacional y convocar elecciones legislativas anticipadas.
En la misma línea se ha pronunciado el vicepresidente del partido de Marine Le Pen, Sébastien Chenu, que en otra entrevista en TF1 ha insistido en que es «demasiado tarde» para la negociación que quiere ahora Bayrou, que ha invitado a los partidos el próximo lunes.
Chenu ha dicho que el RN acudirá a esa cita pero que el primer ministro no puede esperar salvar su cargo proponiendo una discusión sobre el proyecto de presupuestos que anticipó el 15 de julio, y que prevé un ajuste de 44.000 millones de euros con la congelación de prestaciones sociales, recortes en algunas partidas de gasto público y, la medida tal vez más controvertida, la supresión de dos días festivos.
«Ha dejado pasar muchas ocasiones de elaborar unos presupuestos en beneficio de los franceses», le ha reprochado el vicepresidente del RN, que considera que «se ha pasado página. El diálogo era antes».
Bayrou sorprendió el lunes al convocar una moción de confianza a su Gobierno el 8 de septiembre con la que dijo pretender únicamente que los diputados se pronunciaran sobre la constatación de la situación crítica de las finanzas públicas y sobre la necesidad de ponerle remedio con un ajuste que él ha cifrado en esos 44.000 millones de euros para 2026.
Todos los partidos de la oposición, de la extrema derecha a la izquierda, anunciaron en las horas siguientes que votarán contra en esa moción, lo que de concretarse abocará al primer ministro, que lleva en el puesto desde diciembre, cuando cayó su predecesor, Michel Barnier, en una moción de censura también por los presupuestos, a su dimisión inmediata.
Bayrou, que no tiene mayoría en la cámara de diputados, se esfuerza ahora por salvar su Ejecutivo lanzando mensajes en dirección de la oposición. Esta tarde interviene en unas jornadas de la patronal Medef.
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