Los firmantes rechazan la ocupación de "una estrecha franja" junto a la frontera y abogan por una "ocupación y control total" del territorio que traiga "un cambio fundamental a Líbano con la ocupación total hasta el río Litani y la evacuación completa de la población".
"Darnos por satisfechos con unos pocos kilómetros sería perder una oportunidad histórica que supondría una nueva amenaza para los habitantes" del norte de Israel.
"La ocupación y control total hasta el río Litani y más allá en el sector oriental supondría una palanca real contra el Gobierno libanés, para la eliminación de Irán y sus simpatizantes que traiga una paz a largo plazo", han argumentado.
Esta sería una frontera "más corta, segura y eficaz que la actual".
"Es nuestro deber situar a las fuerzas de las FDI --Fuerzas de Defensa de Israel-- en esta línea", han subrayado.
Consdieran además que "todas las aldeas chiíes del sur de Líbano están indiscutiblemente controladas por Irán y sus socios y son parte de la amenaza existencia para Israel".
Entre los firmantes están diputados del Likud del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, y de otros partidos como Poder Judío o Sionismo Religioso.
Estos diputados consideran insuficientes los planes operativos anunciados por las Fuerzas Armadas y el Gobierno, que incluyen el establecimiento de una "zona de seguridad" al sur del Litani y la demolición de las aldeas libanesas situadas cerca de la frontera.
Este mismo domingo el jefe del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas israelíes, Eyal Zamir, ha visitado el sur de Líbano y ha destacado los avances de la ofensiva terrestre contra Hezbolá, con "más de 1.000 terroristas de Hezbolá eliminados" y la destrucción de infraestructuras en suelo libanés.
"Las FDI están instalando una línea defensiva avanzada para reforzar la defensa y alejar la amenaza de las comunidades del norte" de Israel, ha explicado Zamir.
"Nos quedaremos en esta línea el tiempo que sea necesario", ha explicado.
Por otra parte, la Fuerza Interina de Naciones Unidas en Líbano (FINUL) ha criticado este domingo de nuevo los últimos ataques sufridos por el contingente internacional que se han cobrado la vida de tres militares indonesios en la última semana y ha advertido de que los soldados podrían "devolver el fuego" si son atacados.
"Estamos extremadamente preocupados por los ataques de combatientes de Hezbolá y de soldados israelíes lanzados desde las inmediaciones de nuestras posiciones. Potencialmente podríamos devolver el fuego", ha advertido la FINUL en un comunicado.
Estas actividades "ponen en peligro a las fuerzas de mantenimiento de la paz".
Por ello, insta a ambas partes a "bajar las armas y trabajar seriamente para conseguir un alto el fuego".
"No hay solución militar a este conflicto y prolongarlo solo causa más muerte y destrucción en ambos bandos", ha advertido la portavoz de la FINUL, Kandice Ardiel.
La FINUL es un contingente internacional de unos 8.000 militares --unos 650 de ellos españoles-- dedicados a vigilar el cese de hostilidades entre el partido-milicia chií Hezbolá y el Ejército de Israel, así como acompañar y asistir a las Fuerzas Armadas libanesas en el sur del país y a lo largo de la separación entre ambos países, denominada Línea Azul.


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