MADRID.- El dirigente opositor venezolano Leopoldo López ha respaldado este
jueves la idea de "conversar" con el Gobierno que encabeza ahora la
presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, pero ha alertado de
posibles "engaños", habida cuenta del resultado de procesos de
negociación mantenidos en el pasado con Nicolás Maduro.
En un
debate sobre la situación en Venezuela organizado por el Madrid Foro
Empresarial, López ha manifestado que "por supuesto que hay que
conversar", si bien ha lamentado que precisamente "la palabra diálogo
está totalmente devaluada en Venezuela".
"Esto puede significar
diferentes cosas. (...) Tenemos una profunda duda cuando se habla de
procesos de diálogo", ha explicado.
Por ello, ha reivindicado
el diseño de una "ruta concreta hacia la democratización".
"¿Eso va a
requerir conversar y tener intercambios? Por supuesto que sí, pero lo
que yo no veo es un escenario de un proceso de diálogo como lo vimos
durante años con los noruegos, con los expresidentes, con la OEA
(Organización de Estados Americanos)... y no creo que sea necesario", ha
sostenido, al tiempo que ha negado que la oposición esté dividida.
"Me remito a los hechos", ha señalado el opositor venezolano, antes
de enumerar los diferentes frentes comunes protagonizados por partidos
opositores de cara a diferentes procesos electorales en el pasado.
"Cuando se hacen comentarios sobre estas divisiones, se hacen sin
conocer el detalle, la dinámica, los hechos. El sector democrático
venezolano ha estado unificado, hay ruido, la dictadura busca dividir y
compra voces, pero eso no significa que haya una fractura en la unidad
de la oposición", ha apuntado.
El opositor se ha mostrado
crítico con las conversaciones internacionales vividas en el pasado y ha
manifestado que aunque estos procesos internacionales "se utilizaron
para rebajar la tensión", no sirvieron para "terminar de presionar a una
solución del conflicto".
"Esto ocurrió, los países de la región no
acompañaron", ha añadido.
La semana pasada, siete partidos
opositores, incluido Unión y Cambio, del excandidato presidencial
Henrique Capriles, anunciaron conversaciones con el Gobierno de
Rodríguez, un asunto sobre el que otras formaciones, entre ellas
Voluntad Popular, de López, no se han pronunciado de forma oficial.
Sobre el ataque perpetrado el 3 de enero por el Ejército
estadounidense contra el país caribeño, que resultó en la captura de
Nicolás Maduro y su mujer, Cilia Flores, López ha dicho que "no fue poca
cosa", valorando la presencia estadounidense.
"Esto va a
continuar. Hablamos de una realidad distinta. Estados Unidos tiene y va a
tener un peso importante en este proceso, y nosotros esperamos que en
la agenda de Estados Unidos está incluida la democratización del país.
Para sus propios intereses de integración regional es importante", ha
continuado.
Así, ha destacado iniciativas estadounidenses en
Venezuela, hasta el punto de que se desplazó el miércoles el secretario
de Energía norteamericano, Chris Wright. "Antes se hablaba de un
desembarco militar, pero está habiendo un desembarco de corbatas", ha
aclarado.
El dirigente de
Voluntad Popular, figura clave de las protestas antichavistas de 2014,
ha afirmado que "hay que plantearse cuál es la ruta para celebrar
elecciones, nombrar un consejo electoral, legalizar partidos políticos,
permitir el regreso de los exiliados, abrir el espacio cívico, cesar la
censura y permitir el derecho a reunirse y manifestarse".
"Esperamos que todos estos temas se incluyan en el destino democrático y
que sea parte interesada de la agenda de Estados Unidos", ha recalcado.
Asimismo, ha vuelto a subrayar la importancia de celebrar un proceso
electoral democrático y ha asegurado que, en tal caso, la oposición
"tendrá la madurez de ir unificada, no solo a unas elecciones
presidenciales, sino también de la Asamblea".
"Nos toca transitar
juntos", ha añadido.
En relación
con la ley de amnistía, el líder opositor ha aseverado que es una ley
"incompleta", que "deja muchas lagunas" y que "plantea un procedimiento
en el que hay que ir a un tribunal y se le da discrecionalidad al
tribunal".
"No va a permitir la amnistía total que esperamos todos los
venezolanos", ha argumentado, no sin antes recordar que este tema es
"prioritario para Estados Unidos".
"Hasta que se liberen los
presos, no se va a dejar de presionar", ha apostillado, antes de
comentar que la liberación "se dará igualmente porque Delcy Rodríguez
tiene la necesidad política de sacar a esos presos".
"Los militares y
policiales son los que tendrán más problemas para salir, que son más de
500, pero también son presos políticos y no podemos descansar hasta que
estén libres", ha clarificado.
No obstante, ha hecho hincapié
en que "quien está discutiendo esta ley es una Asamblea ilegítima
encabezada por Jorge Rodríguez (hermano de la propia Delcy)", en un
proceso que ha calificado de "confuso y opaco".
"Por lo que he
visto, la ley tiene unos procesos que no dejan claro cómo es. Las dos
leyes que se están tramitando ahora mismo tienen muchos elementos de
opacidad. Una ley es buena cuando es clara en las reglas, cuando todos
los que la buscan tienen claridad en cuáles son los procedimientos: ni
la ley de hidrocarburos ni la de amnistía tienen esto claro por ahora",
ha detallado.
"También entendamos algo. La ley es importante,
pero la voluntad política es más importante, y la voluntad política hoy
viene direccionada de la Administración de Estados Unidos y no desde
Miraflores", ha recalcado.
Además, ha mostrado su deseo a
volver "cuanto antes" a Venezuela, pero ha defendido que "los primeros
que tienen que volver son Edmundo González y María Corina Machado".
"Ambos tienen la total disposición de regresar lo antes posible, y
esperemos que esto sea parte de la ruta de democratización. Llevo 12
años sin poder caminar por las calles de Venezuela, pero es pronto para
plantearse si vamos a ser o no candidatos a nada. Los planteamientos
varían dependiendo de las elecciones", ha zanjado.