HAIFA.- El ministro de Defensa de Israel, Israel Katz, ha confirmado este
martes la destrucción de cinco puentes sobre el río Litani, en el sur de
Líbano, y ha subrayado que el Ejército "controlará el resto" en el
marco de su ofensiva, en la que ha busca crear "una zona de seguridad" y
para la que ha vuelto a trazar un paralelismo con "el modelo" aplicado
en la Franja de Gaza tras los ataques del 7 de octubre de 2023.
"Todos los cinco puentes sobre el Litani que Hezbolá usaba para
trasladar terroristas y armas han sido demolidos y las Fuerzas de
Defensa de Israel (FDI) controlarán el resto de puentes y la zona de
seguridad hasta el Litani", ha dicho, después de que Israel lanzara una
nueva invasión terrestre del país vecino.
Así, ha subrayado que
"el principio está claro: hay terrorismo y misiles, no casas o
residentes".
"Las FDI están dentro", ha manifestado, al tiempo que ha
insistido en que "Hezbolá cometió un grave error al atacar a Israel,
como herramienta del régimen terrorista iraní, y está pagando y pagará
un alto precio".
"Las FDI operan y seguirán operando en Líbano
con toda su fuerza contra los terroristas de Hezbolá y las lanzaderas de
misiles", ha reseñado Katz, quien ha acusado a las autoridades
libanesas de "no hacer nada" para cumplir su compromiso de desarmar a
Hezbolá, pese a los avances anunciados por Beirut, confirmados por
Naciones Unidas.
En este sentido, ha reseñado que "las FDI
están maniobrando en territorio libanés para capturar una línea de
defensa, eliminar a los terroristas de Hezbolá y destruir las
infraestructuras terroristas establecidas allí y las viviendas en las
aldeas fronterizas, que sirven como puestos para los terroristas".
Katz ha argüido que Israel actúa así "en línea con los modelos de
Rafá y Beit Hanun, en Gaza, para crear un espacio defensivo y mantener
la amenaza lejos de las localidades", en referencia a la masiva
destrucción de estas localidades en su ofensiva contra la Franja, que
llevó a denuncias sobre un supuesto genocidio contra los palestinos.
"Cientos de miles de residentes del sur de Líbano que han evacuado
hacia el norte no regresarán al sur del río Litani hasta que no se
garantice la seguridad para los residentes del norte (de Israel).
Prometimos seguridad a los residentes del norte y es lo que haremos", ha
zanjado, según un comunicado facilitado por su oficina.
En este contexto, el Ejército israelí ha confirmado este mismo martes
bombardeos contra "infraestructura de Hezbolá" en la capital, Beirut, y
otras zonas de Líbano, unos ataques que dejan al menos seis muertos,
según las autoridades libanesas.
El Ejército de Israel ha
recalcado que entre los lugares atacados figuran "sedes de Hezbolá" en
Beirut, incluida una de la Fuerza Raduán, la unidad de élite del
partido-milicia chií, así como "la sede de Inteligencia" de la formación
en la capital libanesa.
"En otro ataque en la localidad de Al
Tiri ha sido atacada una sede de Hezbolá en la radio Nur", ha dicho,
confirmando así su responsabilidad contra este medio, al tiempo que ha
manifestado que el grupo "opera de forma sistemática desde
infraestructura civil en el Estado de Líbano".
Por ello, ha
hecho hincapié en que "las FDI seguirán actuando con fuerza contra
Hezbolá, que ha decidido unirse a la campaña y operar bajo los auspicios
del régimen terrorista iraní. No permitiremos que cause daños a los
ciudadanos del Estado de Israel", ha apostillado.
Las
autoridades libanesas han elevado a más de mil los muertos a causa de la
oleada de bombardeos y operaciones terrestres lanzadas por Israelen
respuesta al disparo de proyectiles por parte de Hezbolá en venganza por
el asesinato del líder supremo de Irán, el ayatolá Alí Jamenei, en la
ofensiva lanzada el 28 de febrero junto a Estados Unidos contra el país
asiático.
Israel ya había lanzado durante los últimos meses
decenas de bombardeos contra Líbano a pesar del alto el fuego alcanzado
en noviembre de 2024 argumentando que actúa contra actividades de
Hezbolá y asegurando que, por ello, no viola el pacto, si bien tanto las
autoridades libanesas como el grupo se han mostrado críticos con estas
acciones, igualmente condenadas por Naciones Unidas.