«Si la crisis continúa de esta manera, los compradores asiáticos y los compradores europeos tendrán que competir por un GNL (gas natural licuado) que será cada vez más escaso.
Ese será el desafío para los países europeos si la crisis continúa en
los próximos días o semanas», dijo Birol en conferencia de prensa en
Bruselas.
El economista turco agregó que el problema que ha disparado el precio
del crudo en los mercados es «de disrupción de suministros», no la
oferta.
«Hay abundancia de petróleo en el mercado. Es un problema logístico. Y es un problema serio,
que está creando dificultades para muchos países, y para algunos más
que para otros», afirmó Birol, tras participar como invitado de Ursula
von der Leyen a una reunión del Colegio de Comisarios dedicado a la
energía, con vistas a la cumbre europea del próximo 19 de marzo.
Birol
añadió que ha hablado con ministros de Estados Unidos, Brasil, Arabia
Saudí, Azerbaiyán, Noruega y Canadá, así como con importadores, y le
consta que están tratando de responder al desafío.
En cuanto a las reservas de petróleo que coordina la Agencia
Internacional de la Energía, Birol dijo que no hay planes inmediatos de
«una acción colectiva» para emplearlas, pero que «observando las
condiciones actuales del mercado, todas las opciones están sobre la
mesa».
«Nos enfrentamos a una interrupción temporal, una interrupción
logística», dijo Birol, quien no obstante reconoció que «los países
tienen contextos internos diferentes y opciones internas diferentes»,
por lo que la AIE permanecerá atenta y activa. La situación del gas «es
otra historia» distinta a la del petróleo, porque «la mayor parte del
gas que sale de Oriente Medio tiene como destino Asia», dijo Birol, y en
pocos días podría haber una competencia por atraer cargamentos. Pero a
medio plazo, esa posible congestión desaparecerá porque se espera «que
en los próximos cinco años llegue una enorme oleada de GNL, unos 300 bcm
(millardos de metros cúbicos) de nuevo gas natural licuado».
Eso significará «una presión a la baja sobre los precios. Y, lo que
es más importante, el 75 % de ese GNL será flexible».
Por último, Birol
recomendó a la UE no revisar su política de abandono de las compras de
gas ruso. «Considerar a Rusia como una opción alternativa para obtener gas sería, económica y, en mi opinión, políticamente, un error»,
razonó.
En líneas generales, Birol aconsejó a la UE aprovechar esta
inestabilidad de los suministros fósiles para dar un nuevo impulso a las
renovables y a la nuclear, como el que recibió la generación autónoma
con la invasión de Rusia sobre Ucrania.
«Por supuesto, Europa seguirá
importando gas natural durante años para generar electricidad. Pero creo
que redunda en el interés de los países europeos (...) aprovechar más sus energías renovables -solar, eólica y otras- y apostar también con fuerza por el retorno de la energía nuclear», dijo.
«Tanto las renovables como la energía nuclear deberían ser los pilares del sistema eléctrico europeo», subrayó.
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